«Cuando tocamos la necesidad nuestra de que la vida cobre sentido, muchas veces olvidamos que en la raíz de esta predicación están la percepción y el sentir, y en su lugar continuamos la búsqueda insistente y, en mi opinión, vana, por razonarlo todo.El arte sirve de canal a ese sentir, nos permite hacer las preguntas y recibir respuestas que nunca podrían alcanzar la forma de un pensamiento».